En el procesamiento de tubos metálicos como tuberías de aceite para automóviles, accesorios para maquinaria pesada y carcasas de baterías de nueva energía, la expansión y reducción del extremo del tubo es un proceso fundamental.
Los métodos tradicionales de procesamiento con máquinas separadas adolecen de procesos fragmentados, gran dependencia de la mano de obra manual, precisión inestable, alta inversión en equipos, baja eficiencia productiva y desperdicio significativo, convirtiéndose en un cuello de botella para que la industria mejore su calidad y eficiencia. La máquina integrada de expansión y reducción de tubos, con su multifuncionalidad, control preciso y adaptabilidad inteligente, logra una transformación integral de la eficiencia, impulsando la transición de la industria desde una producción extensiva hacia una fabricación esbelta.
Los beneficios de la máquina integrada se reflejan principalmente en un avance significativo en la eficiencia de producción. El procesamiento tradicional por separado requiere múltiples operaciones de carga y descarga, así como transferencia y posicionamiento, lo que resulta en un alto grado de intervención manual y un ritmo de producción limitado. La máquina integrada, sin embargo, combina dos procesos en una única estación de trabajo, junto con un flujo de trabajo completamente automatizado y operación visual, permitiendo un procesamiento continuo sin personal y un aumento sustancial de la eficiencia en comparación con los métodos tradicionales. Su sistema de moldes de cambio rápido reduce significativamente el tiempo de cambio de especificaciones, superando ampliamente al de los equipos tradicionales. En la producción de múltiples especificaciones y lotes pequeños, la utilización efectiva del tiempo mejora notablemente, superando la limitación de capacidad de "alta eficiencia solo en grandes lotes".
El beneficio más directo de la máquina todo en uno es su reducción rentable. En cuanto al equipo, una sola máquina todo en uno puede reemplazar a dos máquinas, reduciendo significativamente los costos de adquisición. Su diseño modular también disminuye notablemente las tasas de falla y los costos de mantenimiento. En cuanto a la mano de obra, la operación automatizada permite que una persona gestione múltiples máquinas, reduciendo drásticamente los costos laborales y acortando considerablemente el período de entrenamiento para nuevos trabajadores. En relación con el espacio y los consumibles, la máquina todo en uno ocupa menos espacio, y su control preciso del conformado reduce enormemente la quema de tubos y la pérdida de materia prima, permitiendo a las empresas ahorrar costos considerables en materias primas. Además, el sistema servo-hidráulico y el diseño de recuperación de calor residual reducen el consumo de energía por unidad procesada, alineándose con los requisitos de desarrollo "doble carbono".