Trabajar en un entorno peligroso contaminado con gases combustibles, vapores o polvo inflamable requiere una comprensión cuidadosa de las normativas de seguridad y las directrices de cumplimiento. Los equipos eléctricos y mecánicos deben funcionar correctamente y, lo más importante, no deben convertirse en una fuente de ignición que podría desencadenar una explosión potencialmente devastadora. Por consiguiente, los dobladores de tubos utilizados en dichos entornos deben estar certificados, someterse a pruebas exhaustivas y diseñarse para resistir atmósferas explosivas. Para las empresas del sector químico, petrolero o farmacéutico que manipulan productos químicos y materiales combustibles, conocer estas certificaciones no solo es útil, sino también esencial.
Comprensión de la clasificación de lugares peligrosos
El primer paso en la certificación consiste en comprender cómo se clasifican los entornos peligrosos según la presencia de gases, vapores o polvos inflamables. Tanto la normativa ATEX en Europa como la NEC en Estados Unidos clasifican las áreas peligrosas en zonas según la frecuencia y duración de las atmósferas explosivas. Estas clasificaciones determinan el nivel de protección requerido. Una ubicación de División 1 constituiría una atmósfera peligrosa autónoma. La Zona 0 (o Clase I, División 1) es aquella en la que un gas explosivo está presente de forma continua o durante una gran parte del tiempo, por lo que requerirá un alto nivel de protección. La Zona 1 (o División 2) indica que una atmósfera inflamable puede estar presente ocasionalmente. La Zona 2 implica que los materiales inflamables son poco probables bajo condiciones normales, aunque podrían aparecer brevemente. Los fabricantes deben comprender estas clasificaciones para determinar el nivel de protección requerido. En primer lugar, deben identificar en qué zona podría operar su dobladora, ya que, en función de ello, deberán determinar el tipo de protección necesario y las pruebas de certificación que sus máquinas deberán superar.
Diseño de carcasas y mecanismos de sellado
La ingeniería de equipos a prueba de explosiones debe considerar todas las circunstancias potenciales en las que el dispositivo opera en una zona peligrosa, donde, por ejemplo, una máquina podría tener superficies calientes o provocar chispas que reaccionen con el entorno circundante. Los equipos de doblado y corte de tubos que han obtenido esta certificación lo logran mediante el diseño de un entorno cerrado alrededor del equipo, para contener cualquier chispa que se produzca. Por ejemplo, los componentes de la máquina que podrían generar chispas durante su uso pueden alojarse dentro de una carcasa a prueba de explosiones capaz de resistir la onda expansiva de una explosión. Asimismo, si el equipo puede entrar en contacto con polvo combustible o provocar su ignición, se presta especial atención a la protección de dichos componentes. En Baorui, al diseñar sus máquinas de corte para aplicaciones a prueba de explosiones, se asegura de que no actuarán como fuente de ignición en ninguno de los emplazamientos especificados en las certificaciones internacionales.
Aplicación de protocolos rigurosos de ensayo y verificación
Una vez que el equipo se diseña con medidas de protección, debe someterse a protocolos de ensayo rigurosos y exhaustivos. Los fabricantes deben someter su equipo a ensayos de presión para determinar la cantidad máxima de explosión interna que el equipo puede contener, y a ensayos térmicos para determinar la temperatura máxima de la superficie. Si los componentes o juntas pueden entrar en contacto con contaminantes dentro de una zona peligrosa, también deben someterse a ensayos rigurosos de protección contra la entrada de agentes externos. Estos incluyen la simulación de explosiones internas para demostrar su impacto sobre la contención de llamas y presión, así como la exposición a condiciones peligrosas específicas y sus efectos sobre el equipo. Estos ensayos los realizan laboratorios de ensayo independientes acreditados que siguen normas internacionalmente reconocidas, como la serie IEC 60079 o la UL 1203. La documentación generada durante dichos ensayos constituye la base de la solicitud de certificación y debe demostrar que el doblador cumple todos los requisitos sin excepción.
Mantenimiento de la conformidad mediante inspecciones continuas y recertificación
El trabajo de certificación de cualquier dobladora de tubos y de toda maquinaria de fabricación no finaliza al recibir su certificado. Tanto los fabricantes como los usuarios de equipos de corte y dobladoras certificados a prueba de explosiones deben comprometerse con el mantenimiento continuo y la inspección periódica de dicha maquinaria. Cualquier modificación realizada en el diseño original certificado de un equipo puede anular su certificación; por lo tanto, debe someterse nuevamente a ensayos y recertificarse antes de volver a utilizarse en una zona peligrosa. Es responsabilidad del fabricante mantener registros precisos de las certificaciones de sus equipos, los informes de ensayos y las directrices de conformidad, con el fin de proteger no solo a los trabajadores, sino también de cumplir con las diversas normativas vigentes en materia de seguridad industrial.
Se necesitan dos componentes principales para fabricar una dobladora a prueba de explosiones: el diseño y las pruebas. Asimismo, se requieren dos elementos cruciales al utilizar equipos de doblado a prueba de explosiones en su entorno laboral: conocimiento y compromiso. El conocimiento sobre la clasificación de zonas peligrosas en su lugar de trabajo, así como sobre el uso y el mantenimiento adecuado del equipo, garantizará la seguridad de su personal y su empresa. Baorui lleva dos décadas innovando en tecnología de corte y doblado de tubos, asegurando que cada producto, especialmente los de su línea certificada de equipos a prueba de explosiones, cumpla y supere las normas internacionales de seguridad más exigentes. Al asociarse con Baorui para todas sus soluciones de doblado y corte de tubos, sabrá que está colaborando con profesionales experimentados que priorizan la seguridad de su entorno laboral.